martes, 18 de marzo de 2014

CÓMO ES VIVIR PERDIDO

Es difícil no saber cómo debes de ser, o cómo deberías de comportarte. Es difícil tener la sensación de que no encuentras un sitio en el que encajes, en el que estés realmente a gusto, en el que no tengas que callar tu opinión o dejar un tema a medias porque la gente a tu alrededor no ve la importancia que tu ves. Es difícil.

Es difícil no ver sentido a las cosas tontas que parece que le gustan a "tus amigos" y que para ellos sea su único tema de conversación.

Es difícil, supongo, no querer ver que eres un poco distinto, un poco más raro, un poco más callado. Un poco más friki.

Es difícil darse cuenta que llegas a un punto en el que pierdes la fe en el hombre.
Es difícil dejar escapar los sueños, darte cuenta que no merece la pena. ¿Para qué intentar algo? para que no lo agradezcan o no te valoren.
Es difícil soñar, más aún intentar no hacerlo.
Es difícil sentirte raro y no saber por qué.
Es difícil no entender por qué no te quiere el mundo.
El porqué no querer salir, hablar, vivir.
¿Para qué?
Es difícil encontrar un sentido a la vida, cuando no sabes por qué no estas a gusto con ella. Es difícil, lo sé.
Buscar esperanza sin más, resistir a ver si algo cambiará, si hoy será diferente, si hoy podré ser libre de poder decir lo que quiera, sin sentirme tan triste.
Nada es fácil supongo. No sé.
Estar perdido y no encontrar salida .
Perderse en las cosas pequeñas y no ser capaz de terminar lo que empiezas. No superar tus fallos y tener la sensación de que nadie te entienda.
Es difícil no saber aprender y que se empeñen en que sigas su camino, su método.
No entender el porqué no se puede hacer de otra manera.
Es difícil que te tachen de tonto, y aunque no lo digan, lo sientas.
Es difícil lo sé. Yo lo he sentido.
Es difícil pensar que no puedes hacerlo, que eso es para otros. Tú no llegas tan alto, seguir el camino que creen que tienes, no intentar demostrar que puedes llegar un poco mas alto.
¿Para qué? Total da igual. Si aunque lo logres será suerte, cualquier circunstancia menos por ti. Todo son fallos, errores, sinsabores.
Y serás criticado, ofendido, humillado, y total ¿para qué?.
Vale más esconderse, no sobresalir, callar, no destacar, no intentarlo, lo sé.
Total para qué.
Cerrarse al mundo. Crear barreras para que no sientas dolor, poner capas de falsedad, para que no te vean a ti.
Lo sé, lo he hecho.
Esconder la vergüenza, con humor payaso. Preferir que se rían de ti, que te dejen aislado, ser consciente de ello y aún así quedarse callado. No ser tú, al final, por temor a no ser aceptado.
Y aún así.
Ten paciencia, aunque parezca muy negro, aunque sufras callado, escondido, viviendo sin sentido .
Es posible hallar salida, la esperanza.
No es imposible encontrar el amor, alguien que te comprenda y no te trate distinto, alguien que apoya tus sueños y tú los suyos. Alguien con quien sentir al fin , que cuando estáis juntos ,no os veis tan raros, todo fluye de manera natural y mientras estáis juntos el mundo no importa. Y aunque sigas sintiéndote raro, ya no es importante, mientras tengas apoyo que te ayude a superarte. Ser tú mismo.
Y no es hasta que tienes un hijo que es diferente. El que encuentras tu sitio.
Por cómo devora el mundo, por su energía incansable, sus preguntas eternas, inquietas, sin final, por su sensibilidad por el mundo. Su mirada.
Por todas sus cosas.
Cuando al fin encuentras respuestas. Las suyas, las tuyas. La de somos iguales.
¡No lo ves si es tan claro! Cómo va a ser el AC, si es igual al padre. Cómo es posible si el padre es tonto, o raro o diferente o especial.
Y ahora todo encaja, lo ves. Aunque no te lo creas. Poco a poco cala en el fondo de ti. Y al fin comprendes el camino.
Ahora al fin tienes un punto para partir .Conocerte a ti. Solo a ti. Y poner nombre a la vida que antes no podías explicar, que no tenían sentido. El porqué te sentías tan raro. Diferente.
Claro que sí.
Da miedo el viaje. Pero es necesario.
Da mucho miedo. Pero es precioso .
Da miedo confiar en ti cuando nunca pudiste, nunca te viste con fuerzas. Nadie vio en ti tu lado escondido. Pero ahora puedes al fin. Debes hacerlo.

Ahora para ayudar a tu hijo. Primero tendrás que superarte, para ser tú el ejemplo, que es posible.
Que puedes controlar tu destino, tus impulsos, tus enfados, superar el miedo, mostrarte al mundo, sonreír, dejar de estar escondido.
Es difícil. Lo sé.
Que tus miedos no son los suyos, que lo que tú sufriste no tiene por qué revivirlo. No tendrá que seguir tu camino.
Y él tiene ventaja. Sabes el por qué es diferente y te tiene a ti para apoyarse.
No pasará lo que tú pasaste.
Ahora comienza el viaje, el de los dos.


Y eso es el principio.

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